Hola, soy María, la creadora de este espacio en el que comparto y transmito las herramientas y la energía que me han acompañado en mi proceso de transformación y conexión con la vida.
El arte, el movimiento, la exploración y la curiosidad por el misterio de la vida siempre han estado muy presentes en mí. Durante mucho tiempo me desconecté de mi cuerpo, sin entenderme, sin reconocerme, sin sentir que encajaba en ningún lugar. Me sentía perdida y sin saber por dónde empezar. Aun así, la voz de mi intuición me ha ido guiando para tomar decisiones y realizar cambios en mi vida que, cada vez, me han ido acercando más y más a mí misma.
Todo empezó con un viaje a Australia, donde por primera vez me enfrenté a mí misma. Al principio fue retador e incómodo, pero encontré las formas de escucharme y empezar a amarme. Descubrir el mundo me llevó a descubrirme a mí misma. No fue un camino directo y pasé por mucha confusión, pero algo muy fuerte latía en mi interior. Me instalé en Barcelona y, poco a poco, se fue dando la transformación.
La práctica de yoga fue la que me devolvió al cuerpo, a mí misma. Fue la puerta que abrió el emocionante camino que estoy viviendo y que hoy comparto.
En 2021 finalicé mi trabajo como diseñadora de interiores para ofrecer mi servicio y mi energía al interior de las personas. Desde entonces he ofrecido retiros en España, Colombia, México e India, compartiendo talleres y encuentros tanto online como presenciales, descubriendo y entendiendo cada vez más nuestro cuerpo, nuestro interior, nuestra alma y nuestra energía.
Disfrutar de la vida siempre ha sido una de mis misiones y uno de los mayores regalos que he podido encontrar conmigo misma y con los demás. Pero, en lo profundo de mi ser, sentía bloqueos para expresarme de forma auténtica, viviendo en un estado de supervivencia, con miedo al rechazo y angustia por no sentirme capaz. Todo ello hacía que no disfrutara realmente de mis vínculos ni de mi sexualidad, viéndose también reflejado en mis procesos creativos.
Trataba de no darle importancia, pero algo en mi interior me decía que no tenía por qué ser así, que podía haber algo más; algo más mágico, expansivo, divino.
Y así, poco a poco, el yoga me fue conectando con el movimiento, con la respiración y con la energía vital. Formándome e indagando en la Sabiduría Ancestral Femenina, viví un profundo proceso en mí misma, liberando capas del inconsciente, confiando en mi intuición, en el fluir de la energía y conectando con el placer, el éxtasis y la luz que siempre había imaginado.
Empecé a ver cómo todo eso se reflejaba en mi alrededor, en las conexiones que creo, cada vez más alineadas conmigo misma, y en cómo se expande mi capacidad creadora.
Llegó a mí mucha claridad sobre lo que quiero compartir con el mundo, especialmente con las mujeres: acompañarlas a recuperar su placer y su capacidad creativa gracias a la conexión con su cuerpo, su energía y su intuición, siendo la vía para todo ello la presencia, el movimiento somático y la respiración.
Muy feliz por acompañaros a recordar vuestros dones y vuestra conexión con la vida, sembrando semillas de luz que nos hacen bien a toda la humanidad y a la Tierra.
Sanando nuestro útero, para sanar nuestra relación con la vida.